En
nuestro anterior artículo hablamos sobre las simulaciones
de Montecarlo, explicando un poco por encima en que consisten,
como se realizan y las conclusiones que se pueden obtener de la
interpretación de resultados. En el artículo que
hoy les presentamos, aplicamos estas simulaciones a un sistema
real, para poder comprender más fácilmente los “pros”
y “contras” de nuestro estudio.
Lo
primero de todo que hemos de tener es un método o sistema
lógico, que defina las reglas que han de cumplirse para
poder entrar y salir de una determinada posición. El sistema
que vamos a utilizar es un simple sistema que utiliza el indicador
MACD para las entradas, incorporándole una gestión
de la posición (salidas, etc...) basada en la volatilidad.
Además, hemos hecho el sistema intradiario, para que cierre
posiciones a fin de día.
Una
vez que tenemos nuestro sistema, lo que normalmente todo el mundo
realiza es una optimización de los parámetros del
sistema para ver el potencial de ganancias que el sistema ha producido
en el periodo histórico en el que lo estamos analizando.
Aunque en próximos artículos trataremos el tema
de la optimización más a fondo, es conveniente que
nuestro sistema no esté sobreoptimizado, es decir, demasiado
acoplado a la curva de precios histórica. De lo contrario
nos podemos encontrar con muchas sorpresas a priori inexplicables,
del tipo: “¿Cómo es posible que en el histórico
haya ganado 100.000 € con solo 3000 € de drawdown y
en mercado real mi drawdown sea ya de 6000 €? ¿Estoy
dejando algo de lado?”. Obviamente si.
Cuando
optimizamos conseguimos que nuestra herramienta de optimización
nos diga la combinación de parámetros que mejor
se ha adaptado a la curva de precios histórica y que, por
lo tanto, mejores resultados ha conseguido. Digamos que nuestra
optimización nos dice que la combinación de parámetros
“A” ha sido la mejor en el periodo analizado. ¿Pero
eso nos garantiza que esa misma combinación de parámetros
será la mejor también en el futuro? Sinceramente,
no. Y es uno de los primeros errores en los que caemos: “sobreestimar
el potencial de nuestro sistema y subestimar los riesgos”.
Este es el primer paso hacia el fracaso total.
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¿Cómo podemos solucionar este problema? ::.
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Uno
de los análisis a disposición del trader son las
simulaciones de Montecarlo. Con ellas podemos tener una idea más
aproximada sobre que esperar de nuestro sistema. No obstante,
como veremos en futuros artículos, no es una solución
definitiva. Al menos en el sentido en el que vamos a utilizarlas
en el presente artículo.
El
análisis
Pasemos por lo tanto sin más demora al análisis
de nuestro sistema. Para ello, vamos a aplicar el sistema comentado
al periodo 1/1/2001 – 31/12/2002. Tras nuestra optimización
durante el periodo global, obtenemos los siguientes resultados
(en puntos netos, ya descontados 8 € por contrato de comisiones
y 2 € de chispajes):
Concepto |
Valor |
Ganancia
total
|
2.031,0 |
Nº de negocios |
849 |
Nº de negocios
de la mejor serie |
8 |
Nº de negocios
de la peor serie |
11 |
Ganancia media
positivos |
26,3 |
Pérdida media
negativos |
-15,7 |
Peor serie
de pérdidas |
-403,0 |
Ratio |
2,55 |
Fiabilidad
|
42,99 % |
Como
podrán observar, no hemos incorporado todos los estadísticos
que nos da el Visual Chart porque no son necesario en estos momentos.
Sin
entrar a valorar la bondad o no de este sistema, ya que no es
el objetivo del presente estudio, observamos que obtenemos una
ganancia en un periodo de 2 años de unos 20.000 €
netos, con un drawdown máximo de unos 4.000 €.
Supongamos
ahora que nos hemos decidido, así sin más, a aplicar
esta estrategia en mercado porque nos parece que ofrece una correcta
relación ganancia / riesgo (les repito que no estamos discutiendo
si las estadísticas que da el sistema son buenas o no).
Muchos de nosotros pensaremos que como es un sistema intradía
y el riesgo máximo en el histórico ha sido de 4000
€, pues que solamente necesitaremos esos 4000 € para
comenzar a operar con nuestro sistema....y que muy mala suerte
hemos de tener para que nos venga la peor racha negativa de la
historia justo cuando comencemos. Bueno, las simulaciones de Montecarlo
nos van a dar una idea de lo equivocados o no que podemos estar
en nuestras suposiciones.
Como
comentamos en el artículo anterior, para realizar las simulaciones
de Montecarlo hemos de realizar extracciones aleatorias de nuestra
secuencia de operaciones. Una vez realizada la simulación
de Montecarlo sobre nuestro sistema, los resultados de la misma
son los siguientes (los mostramos agrupados para facilitar la
comprensión del estudio realizado):
Drawdown
€ |
Probabilidad de ocurrencia |
2175
|
99% |
3675 |
66% |
4200 |
50% |
4875 |
33% |
5300 |
25% |
6675 |
10% |
7575 |
5% |
10250 |
1% |
Como
vemos, las simulaciones de Montecarlo nos genera una distribución
de probabilidad de cualquiera de los estadísticos de nuestros
sistema. En este caso, hemos querido generar la distribución de
probabilidad del drawdown de nuestro sistema y con la tabla de
resultados podemos tomar decisiones mucho más acertadas.
Por
ejemplo, observamos que existe un 50% de probabilidad de que el
drawdown supere los 4200 €. Por lo que comenzar esta estrategia
solamente con 4000 € se antoja algo arriesgado, ya que estamos
dejando casi todo en manos de la suerte.
El
secreto para triunfar en el mundo del trading estriba en dimensionar
correctamente el capital necesario de nuestra cuenta en función
de los riesgos que vamos a asumir. El principal error que solemos
cometer es comenzar a operar con una cuenta excesivamente pequeña
para los riesgos que hemos de asumir. Y eso se debe fundamentalmente
a la falta de información, o si lo prefieren, a una mala interpretación
de la información con la que contamos.
Con
la aplicación de las simulaciones de Montecarlo sobre nuestro
sistema, tenemos un mayor nivel de información.
De esta manera podremos definir las necesidades de capital reales
que hemos de disponer para poder aplicar este sistema con mayores
garantías de éxito y menos expuestos a la simple suerte. Si, por
ejemplo, definimos nuestro capital necesario como el riesgo del
sistema en el percentil 99 (es decir, aquel riesgo que puede ser
superado un 1% de las veces), concluiremos que se necesitan unos
10.000 € para operar con este sistema de tal manera que una eventual
racha negativa no nos deje fuera de mercado. Como vemos, es bastante
distinto a los 4000 € que inicialmente pensábamos que eran necesarios.
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Aplicaciones posibles de la simulación de Montecarlo
::. |
Como
hemos comentado, las simulaciones de Montecarlo no son útiles
exclusivamente para el análisis del drawdown. También podremos
obtener distribuciones de probabilidad del beneficio esperado,
de la racha máxima de operaciones consecutivas negativas, del
drawdown temporal (periodo de tiempo que transcurre entre nuevos
máximos de la curva de ganancias), etc... Es una herramienta bastante
útil que nos ofrece un espectro de análisis mucho más amplio que
el simple análisis de resultados del sistema que nos genera el
Visual Chart o el Metastock o el Tradestation.
No
obstante, la simulación de Montecarlo es simplemente una parte
del conjunto de análisis a los que hemos de someter a nuestros
sistemas. Como comentábamos al comienzo del artículo, la simulación
presentada en este artículo tiene una serie de limitaciones y
problemas que hemos de saber como resolver.
El
principal problema estriba en que hemos realizado una simulación
de Montecarlo monovariable, es decir, de una única variable (en
nuestro caso, un único conjunto de parámetros de la optimización).
Para que la información que la simulación de Montecarlo nos genere
sea mucho más precisa y ajustada a la realidad futura, es necesario
realizar una simulación multivariante, es decir, aplicar las simulaciones
a distintos conjuntos de parámetros, para con posterioridad analizar
la simulación resultante de la suma de cada una de las simulaciones.
Así
mismo, sería recomendable aplicar las simulaciones de Montecarlo
sobre una secuencia de operaciones que no estuviera totalmente
optimizada, o en su defecto, que hubiera sido optimizada en prueba
externa. En el próximo artículo trataremos precisamente este tema,
realizando una optimización en prueba externa sobre nuestro sistema
original y aplicando con posterioridad la simulación de Montecarlo
a la secuencia de operaciones generada en la prueba externa y
analizaremos las diferencias existentes entre los resultados presentados
en el presente artículo y en el próximo.
Autor:
José Ramón Díaz