En
este artículo hablaremos por tanto de la utilidad de la
simulación en general. El objetivo del artículo
es que podamos comprender todos los conceptos, para poder desarrollar
un modelo mental de cómo funcionan las simulaciones, que
significado tienen los resultados que con ellos obtenemos y que
utilidad podemos obtener de la interpretación de dichos
resultados.
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¿En qué consiste la simulación de Montecarlo?
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En
anteriores artículos hemos comentado en más de una
ocasión lo importantes que son las simulaciones de Montecarlo,
pero, ¿en que consiste realmente este tipo de simulación?
Imaginemos
que tenemos una secuencia de operaciones históricas y queremos
saber si el método de trading utilizado producirá
en el futuro resultados semejantes si las cosas funcionaran como
hasta el momento. La secuencia de operaciones históricas
contienen dos medidas importante del éxito o fracaso de
nuestro método. Por una parte tenemos el resultado final
y por otro el drawdown o riesgo máximo asumido.
La pregunta que siempre nos hacemos cuando nos encontramos ante
un sistema de trading nuevo es la de si en el futuro conseguiremos
los mismos resultados que nos muestra la estadística actualmente.
Eso es realmente complicado, más aun si los resultados
son fruto de una sobreoptimización de nuestro sistema.
No obstante, si en el futuro nuestro sistema produjera exactamente
las mismas operaciones en la misma secuencia de aparición
que nuestros resultados históricos, los resultados finales
y drawdown serían idénticos a los obtenidos en el
pasado. Sin embargo, sabemos que esto es prácticamente
imposible que ocurra. De hecho, si tuviéramos este grado
de certeza respecto a la secuencia de operaciones, simplemente
entraríamos con más carga en las operaciones positivas
y no entraríamos en las operaciones negativas. Demasiado
fácil, ¿verdad? Efectivamente, demasiado fácil
para ser cierto. Cuando nosotros utilizamos un sistema o método
de trading, seleccionándolo en función de las estadísticas
del mismo, nuestra intención es que en el futuro el sistema
se comporte de manera similar. Pero ello no quiere decir que lo
esperamos es la misma secuencia de operaciones. Simplemente esperamos
que, a largo plazo, los estadísticos más representativos
del sistema (% acierto, ganancia media por operación, ratio
ganadoras / perdedoras, etc...) sean lo más parecidos posibles
a los datos históricos.
No obstante, e incluso aunque nuestro sistema produzca resultados
que son estadísticamente similares a los históricos,
los resultados futuros no serán exactamente iguales a los
históricos, ni en magnitud ni en orden de ocurrencia de
las ganancias y las pérdidas, y por lo tanto, nuestra secuencia
de operaciones será otra bien distinta.
Una manera de conseguir resultados estadísticos de los
datos históricos es el de generar secuencias de operaciones
de manera aleatoria, cada cual con su respectivo resultado final
y drawdown. Para entenderlo más fácilmente, supongamos
un sistema que realiza 100 operaciones. Tomamos el resultado de
la primera operación y lo anotamos en una bolita y lo introducimos
en un saco. Hacemos lo mismo con las 99 operaciones restantes.
Ahora tendremos 100 bolas, cada una con el resultado de cada una
de las operaciones de nuestra secuencia histórica. A continuación
tenemos que obtener secuencias aleatorias de esas 100 operaciones.
Sacamos una bola, anotamos la ganancia o pérdida que muestra
y la volvemos a meter en el saco. Repetimos la extracción
100 veces. De esta manera habremos conseguido una secuencia de
100 operaciones de manera aleatoria. Volvemos a repetir el proceso
de extracción de las 100 bolas durante un número
significativo de iteraciones. Normalmente se realizan unas 10.000
iteraciones, con lo que conseguimos 10000 secuencias aleatorias
distintas de nuestras operaciones históricas. Con lo cual,
tenemos 10000 resultados finales distintos y 10000 drawdown distintos.
Ya podemos por lo tanto crear una distribución de probabilidad
de nuestro resultado final y de nuestro drawdown. Ya hemos utilizado
las simulaciones de Montecarlo aplicadas a nuestro método
de trading.
Normalmente, tendremos mejores cosas que hacer que realizar 10000
extracciones aleatorias de 100 operaciones cada una, por lo que
habitualmente las simulaciones de Montecarlo no se hacen manualmente,
sino que se utilizan herramientas informáticas que facilitan
mucho su cálculo.
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¿Para qué podemos utilizar las simulaciones
de Montecarlo? ::. |
Con
el uso de las simulaciones de Montecarlo, podemos encontrar respuesta
a muchas preguntas que hasta ahora ni siquiera nos realizábamos,
como por ejemplo:
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¿Cuál es el rango de resultados esperados por un
sistema representado por una lista de operaciones históricas?
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¿Qué
drawdown podemos esperar que ocurra en el futuro en un sistema
representado por una lista de operaciones históricas?
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¿Cuánto
capital se necesita para poder operar un determinado sistema?
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¿Hasta
donde puede caer nuestra inversión inicial sin que comencemos
a ponernos nerviosos?
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¿Cuál
es la racha de operaciones positivas consecutivas que podemos
esperar? ¿Y la de operaciones negativas?
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¿Cuánto
tiempo podemos estar en drawdown?
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Etc...
Como verán, muchas de las respuestas a estas preguntas
son vitales para poder encontrar el éxito en nuestros sistemas
y habitualmente son preguntas a las que no le prestamos la debida
atención.
Por ejemplo, habitualmente aplicamos un sistema a un gráfico,
lo optimizamos, vemos los resultados que el sistema produce en
el periodo optimizado y comenzamos a aplicarlo esperando ser ricos
en cuestión de meses. Sin embargo, comienzan a llegar las
rachas malas, comenzamos a perder dinero y terminamos por desconfiar
del sistema, si es que antes no nos ha desplumado todo nuestro
capital. ¿Qué es lo que ha fallado? Si en mi optimización
decía que la racha de pérdidas máxima era
de 3000 € ¿por qué me he encontrado de buenas
a primeras con una racha de 7000 € en contra? Les suena todo
esto. Probablemente si, aunque muy poca gente termine por reconocerlo.
Si les sirve de algo, todos hemos pasado por estas etapas, ya
que nadie tiene conocimientos innatos y hemos de ir aprendiendo
con el tiempo, sobre todo de nuestros errores.
Como vemos, con la simulación de Montecarlo podemos tener
una información algo más precisa de los riesgos
que podemos encontrarnos, necesidades de capital para aplicar
un determinado sistema o cartera de sistemas, etc... Pero no vayan
a pensar ahora que las simulaciones de Montecarlo son la panacea.
Este tipo de simulación no nos hace ganar dinero por sí
sola y hemos de entenderla como una parte más de nuestro
análisis de sistemas. Supone una parte importante, pero
no la única. Una vez concluidos nuestros análisis
de Montecarlo podremos tener una visión más real
de lo que podemos esperar (tanto en lo positivo como en lo negativo)
de nuestro sistema.
El próximo artículo lo dedicaremos exclusivamente
a la aplicación de las simulaciones de Montecarlo a un
sistema concreto, explicando detalladamente toda la información
que dicho análisis nos proporciona. Así mismo, veremos
los “defectos” que pudiera tener la simulación
de Montecarlo y comentaremos una forma de evitarlos, para que
la información que obtenemos sea lo más precisa
posible y nuestras garantías de éxito se incrementen.
Autor:
José Ramón Díaz